Guía Práctica para el Uso Eficiente del Agua
El personal de la organización es el principal actor en esta tarea, pues con solo tomar conciencia de la necesidad de optimizar el consumo y reducir el desperdicio se logran grandes resultados.
ACCIÓN 1: IDENTIFICAR EL CONSUMO ACTUAL
"Lo que no se mide no se puede controlar, y lo que no se puede controlar no se puede mejorar". A partir de esta sencilla pero importante frase, surge la necesidad de estimar el comportamiento del consumo.
Es importante medir o estimar la cantidad de agua consumida por toda la entidad, por una región, por una oficina, un piso en particular o lo que se considere necesario.
ACCIÓN 2: IMPLEMENTAR UN SISTEMA DE ROTULACIÓN
- Es importante definir uno o más medios para hacer llegar mensajes al personal sobre la necesidad del ahorro.
- Se pueden colocar adhesivos en los servicios que informen de la necesidad de cerrar bien la llave al salir, mantenerla cerrada mientras se lava los dientes y evitar el uso del inodoro como cenicero o papelera.
- Hacer pública una extensión telefónica o definir un sistema para avisar a los responsables de mantenimiento cuando se detecte una fuga o accesorio dañado que ocasione pérdida de agua.
- Rotular las llaves de paso o válvulas de alimentación general, para que en el caso de una fuga cualquier persona pueda cortar el suministro en esa zona.
ACCIÓN 3: IMPLEMENTAR UN SISTEMA DE INFORMACIÓN PARA TRANSMITIR RESULTADOS
Es importante que los colaboradores de cada institución conozcan el avance del programa. En este sentido es fundamental que de manera objetiva se transmitan los avances y puntos por mejorar.
- Establecer metas de ahorro claras y concretas.
- Comunicar periódicamente por correo o en las pizarras el avance del proyecto. Si existen retrocesos es un indicativo de que deben revisarse varios puntos como posibles fugas, aumento del personal, entre otros.
- Crear conciencia sobre la necesidad del involucramiento de todos.