
Los científicos llaman la atención sobre la existencia de una gran "sopa de plástico" que flota en el océano Pacífico con un tamaño dos veces el territorio de Estados Unidos, dicen unos, o como dos veces Texas, dicen otros.
La mancha cubre cerca de 500 millas de la costa de California, rodea Hawai y se extiende hasta casi Japón. Charles Moore, el oceanógrafo norteamericano que descubrió la "supermancha mancha de basura" creador de la Fundación de Investigación Marina Algalita cree que contiene unas cien millones de toneladas de desperdicios. El descubrimiento fue por casualidad, en 1997 durante un crucero de Los Angeles a Hawai al navegar por un vórtice que los marineros generalmente evitan porque hay poco viento.
En 1999, este oceanógrafo, advertía de la existencia de densidades excepcionalmente altas de residuos plásticos flotando en lo que se llama el Giro Central del Pacífico Norte. La abundancia de plástico flotante, que se había recogido con redes, era por término medio de 334.271 trozos por cada km2. Además, el estudio llamaba la atención sobre un dato sorprendente: "la cantidad de plásticos frente a la cantidad de plancton presente en esta zona era de seis a uno".
La intención es llamar la atención sobre la magnitud de la catástrofe. Más bien se trata de una especie de sopa de pequeños fragmentos plásticos flotando en el océano. Acerca de las dimensiones de esta "sopa plástica", está claro que existen divergencias aunque su dimensión no debe ser muy pequeña.
Según Naciones Unidas, la contaminación del océano provoca la muerte de más de un millón de pájaros marinos cada años y de 100.000 mamíferos acuáticos. Jeriguillas, cigarrillos y cepillos de dientes han sido encontrados en los estómagos de muchos animales muertos.
¿Donde creemos que van a parar las bolsitas que con tanta alegría nos dan cada vez que compramos algo? Desde luego abono para las plantas no son.